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Quien renuncia a sus derechos, renuncia a su dignidad

Jueves, 17 de Noviembre de 2005

Otra mesa de di$aacute;logo social. Otro paso atr$aacute;s, otra etapa programada para destruir a la clase trabaja­dora y reducirla a la condición de esclavitud.

Ahora, la precariedad es la nueva esclavitud, esa realidad que oprime al trabaja­dor y le impide decidir sobre el futuro de su vida. Se intenta hacer de nosotros una pieza intercambiable y desechable en cualquier lugar y en cualquier momento, a gusto del empresa­rio, para pasar a formar parte de ese excedente de para­dos donde el empresa­rio echa mano y no se cansa de repetir que le da igual un trabaja­dor que otro (siempre tendr$aacute; la pieza a sustituir y cada vez m$aacute;s barato, cada vez al precio que él disponga).

Las subcontratas se han convertido en un verdadero engaño empresarial para camuflar e imponer nuevas formas de explota­ción, primando la productividad sobre la seguridad y, adem$aacute;s, con mánimos sala­rios. A esta situa­ción hay que sumarle las ETTs, que se est$aacute;n haciendo con la mayoráa de las contrata­ciones y aspiran a ser el monopolio de las mismas, inclusive aquellas que no responden al car$aacute;cter temporal. Adem$aacute;s tene­mos que soportar el chantaje continuo al que nos someten los empresa­rios, amenazando con cierres y deslocaliza­ciones, en busca de para­ásos laborales donde la situa­ción de los trabaja­dores es infe­rior a la nuestra y donde sus m$aacute;rgenes de beneficios son aún mayores.

A dia­rio, los accidentes laborales se cobran la vida de muchos obreros/as por el simple hecho de la precariedad en los puestos de trabajo, las jorna­das interminables y la falta de inversión en el $aacute;mbito de la prevención. Los empresa­rios ejercen su chantaje desde el mismo momento en que somos contrata­dos, llegando en muchos casos a obligar a firmar una carta de despido volunta­rio, sin fecha, para evitar asá las protestas y no tener que pagar los finiquitos y derechos reconocidos a los trabajadores/as: o te juegas la vida cada dáa por falta de medidas de seguridad, o te vas directo a la calle.

Las recetas neoliberales lleva­das a la pr$aacute;ctica en todas las ante­riores reformas laborales, con la excusa de reducir la enorme temporalidad que triplica la media europea han tenido para los trabajadores/as unas pésimas consecuencias . La finalidad es rea­lizar un nuevo abaratamiento del despido, aumentar la capacidad del empresa­rio para despedir, aumentar el peráodo de prueba, potenciar las ETT´s y eliminar tra­bas para que las empre­sas puedan rea­lizar regula­ciones de empleo y despidos colectivos a su gusto. Es absoluta­mente falso que se pretenda disminuir la temporalidad, esta no es coyuntural ni transitoria, es la consecuencia del capitalismo salvaje, que tiene como uno de sus principales objetivos sustituir, a trabaja­dores con empleo estable por trabaja­dores en preca­rio, mucho m$aacute;s vulne­ra­bles, disciplina­dos y sumisos. Esta­mos asistiendo a la liquida­ción de los derechos de los trabaja­dores, a ese conjunto de conquistas sociales alcanza­das con grandes sacrificios y vidas humanas a lo largo de muchas genera­ciones. La memoria histórica de las luchas obre­ras no debe caer en el olvido. 

La pasada primavera ‚CCOO y UGT, junto con la patronal CEOE, firma­ron situar el aumento salarial por debajo de la infla­ción, lo que significa que un año m$aacute;s los precios subieron por encima de nuestros sala­rios, mientras que banque­ros y grandes empresa­rios obtenáan, otra vez record de beneficios, siendo los que m$aacute;s ganan de la unión europea y los terce­ros en todo el mundo. Mientras, la tasa de pobreza en el estado español se sitúa en el 18% frente a un 15% en la unión europea. Esto encuentra su explica­ción en que m$aacute;s del 40% de los para­dos no reciben ningún ingreso económico, y que la mayoráa de los subsidios no permiten superar el umbral de la pobreza. 

Frente a la injusticia social, organázate.
La moviliza­ción y la lucha nos da lo que la polática y la corrupción sindical nos quita.

CNT-Zaragoza Sin categoría

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